domingo, 19 de febrero de 2012

La de los ojos de ibón (fragmento)

Mór Jókai
Hungría 1825-1904


 " Nunca vi ojos tan maravillosos, y eso que los he visto muy hermosos en mi vida. Podría escribir todo un tratado de astronomía. Pero los ojos de aquella mujer cambiaban cada vez que había alguna mudanza en el mundo de los sentimientos y pasiones. Por eso los llamo los ojos de ibón. ¿Cómo son los ojos de ibón? Vistos desde la cima de una montaña son de color verde claro; la mitad de ellos yace a la sombra de los árboles de la vertiente de esa montaña, la otra mitad nos refleja la claridad del sol: son como una risa fresca y alegre. Otras veces, cuando el ábrego hace sobre ellos ligeras arrugas, toman un color verde oscuro, después moreno y más tarde negro: reflejan el color de las nubes, y sus rayos no parecen salir de dentro. Cuando se extiende la obscuridad de la noche, en su negro espejo lucen innumerable estrellas; de vez en vez se vislumbra sobre las aguas un resplandor, un ave deja allí una estela de plata: es el paraíso de extremo a extremo. Por entre las cimas de las dos montañas sala la luna llena: de pronto dichos ojos de ibón se vuelven de oro fundido; delante de ellos revolotean nieblas blancas y transparentes que adoptan las formas de toda clase de fantasmas; las olas comienzan a bailar sin motivo alguno; en medio del ibón surgen grandes anillos luminosos que parecen perseguirse unos a otros; luego desaparecen la luna tras los peñascales, y todo el ibón toma un hermoso color azul. "



Etimológicamente, la palabra ibón es un vocablo de origen vasco, relacionada con el vasco "ibai" (río), y servía en su origen para designar a las fuentes cuyas aguas manan a borbotones; cuando el terreno donde se sitúa el manantial forma un vaso, estas aguas dan origen a lagos de mayor o menor tamaño, según las características orográficas del terreno donde se sitúa el manantial.

miércoles, 15 de febrero de 2012


ELLA

Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo
Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla
Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma
Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas

De Ver y palpar,1941
Vicente Huidobro